La búsqueda de tratamientos que permitan mejorar la flacidez facial sin recurrir necesariamente a una cirugía ha impulsado el desarrollo de nuevas tecnologías dentro de la medicina estética. Entre ellas se encuentra el Endolifting Facial, una técnica mínimamente invasiva que utiliza energía láser aplicada a nivel subdérmico con el objetivo de producir una remodelación controlada de los tejidos.
Pero más allá de las fotografías de antes y después, surge una pregunta muy interesante: ¿qué sucede realmente debajo de la piel después de realizar un Endolifting?
Una investigación publicada en 2025 buscó responder precisamente esta pregunta utilizando ecografía de alta frecuencia para observar los cambios producidos en los tejidos faciales después del tratamiento.
Un estudio que permite observar el Endolifting desde el interior
La investigación, titulada “Evidencia ecográfica del comportamiento de los tejidos faciales superficiales posterior a la aplicación de Endoláser con plataforma láser Diodo 1470 NM”, fue realizada por Óscar Suárez, Samantha Sanabria y Claudia González y publicada en 2025 en la Revista Iberoamericana de Láser Médico.
A diferencia de estudios que valoran los resultados principalmente mediante fotografías o apreciación clínica, los investigadores incorporaron ecografía de alta frecuencia para analizar objetivamente qué estaba ocurriendo dentro de los tejidos. Participaron 9 pacientes, en quienes se trató principalmente el tercio medio e inferior del rostro mediante un láser diodo de 1470 nm. Posteriormente se realizaron evaluaciones a los 30, 60 y 90 días.
¿Qué encontraron después del tratamiento?
Uno de los hallazgos más interesantes fue que los cambios no se limitaron a la apariencia externa del rostro. Mediante las imágenes ecográficas se identificaron modificaciones progresivas en los tejidos, incluyendo un incremento en el grosor y la densidad dérmica, así como cambios compatibles con el proceso de remodelación cutánea. También se observó una reducción del espesor del tejido adiposo en las zonas evaluadas.
Los cambios se observaron desde el primer mes y continuaron evolucionando durante el seguimiento, encontrándose resultados relevantes a los 90 días posteriores al procedimiento. Esto resulta clínicamente interesante porque ayuda a comprender por qué los tratamientos basados en remodelación tisular pueden presentar una evolución progresiva y no deben evaluarse únicamente por el resultado inmediatamente posterior al procedimiento.
¿Por qué un láser de 1470 nm puede producir estos cambios?
El Endolifting emplea una fibra óptica muy fina que permite administrar la energía láser en planos subdérmicos seleccionados. La longitud de onda de 1470 nm presenta una importante interacción con el agua presente en los tejidos, generando un efecto fototérmico controlado. Este mecanismo se ha relacionado con contracción de fibras de colágeno, remodelación dérmica y, dependiendo del plano y la técnica utilizada, efectos sobre pequeños depósitos de tejido adiposo.
¿Qué significa esta investigación para un paciente?
Para un paciente con flacidez facial leve o moderada, pérdida de definición mandibular o pequeños depósitos de grasa localizada en la región submentoniana, este tipo de tecnología puede formar parte de las alternativas mínimamente invasivas que el médico puede considerar después de una evaluación individual. Sin embargo, es importante entender que no todos los pacientes tienen el mismo grado de flacidez, cantidad de grasa ni calidad de piel, por lo que los resultados y la indicación del tratamiento pueden variar considerablemente de una persona a otra.
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